Políticas lingüísticas y económicas en América
El descubrimiento, conquista y colonización de América a partir del año de 1492, coincide con la época del desarrollo del idioma español.
Con las noticias del
descubrimiento de nuevos territorios, la Corona de España comienza con
expediciones y a la expansión del español por los territorios del nuevo mundo.
«Según los ideales
renacentistas, la lengua debía ser "compañera del imperio", común
entre el pueblo y sus gobernantes, precepto que se cumplirá en el caso de la
española a lo largo de los Siglos de Oro, cuando alcanza el máximo desarrollo
que un sistema lingüístico podría tener: una sólida difusión social y
geográfica y un amplio cultivo literario y científico».
En ese sentido,
estudiosos de la lingüística señalan que el idioma español había llegado a su
máximo esplendor no por el fruto de una política determinada, sino por el hecho
incontestable de que el castellano se había convertido en español.
Conquista
En el libro “Diarios de Colón”, el navegante europeo
describe a los nativos americanos como una población “fácil de dominar”.
«Ellos deven ser buenos
servidores y de buen ingenio, que veo que muy presto dizen todo lo que les
dezía. Y creo que ligeramente se harían cristianos, que me pareció que ninguna
secta tenían».
Con la propagación de la
lengua castellana en América en la mitad del siglo XVI se empieza a afianzar
los primeros rasgos lingüísticos de lo que será el nuevo “español moderno”.
«Lengua y evangelización van inevitablemente unidos,
porque la propagación de la fe era la principal justificación de la conquista.
Aparte de una obligación y un compromiso contraído ante el Papa, la evangelización
-y no la política lingüística- era voluntad sincera de los reyes españoles,
conforme a su mentalidad y sus creencias.»
Sin embargo, los
misioneros encontraron la dificultad de la variedad de lenguas indígenas, por
lo que, deben de aprender las lenguas nativas para dar inicio a la
evangelización.
«La tentativa de enseñar
el castellano venía estimulada por los penosos esfuerzos de los misioneros para
comprender las lenguas indígenas. No podían dominar aquellos idiomas hasta
entonces totalmente desconocidos, de los cuales no existían gramáticas ni
vocabularios. Es más, en ellos faltaban vocablos adecuados «para declarar muchas
cosas de la religión cristiana» […] Con el tiempo, los idiomas indígenas fueron
aprendidos por los doctrineros, quienes además comenzaron a estudiarlos
científicamente para facilitar la evangelización. Entonces, varía el parecer de
la Corona.»
Políticas lingüísticas
Una de las consecuencias
de la política lingüística en América es el sostenimiento de las lenguas
indígenas, al menos de las más conocidas.
«Los descubridores y pobladores hicieron entrar la
realidad americana en los moldes de las palabras, los nombres y las creencias
de Europa. [...] Sobre el mundo americano proyectaron no sólo la realidad
tangible de su mundo europeo, sino también su tradición literaria, mitológica y
religiosa (1984: 122).»
Por otra parte, los
procesos de emancipadores llevaron a América influencias culturales de otros
países europeos, por la llegada de obras literarias y filosóficas o bien por
los viajes y estancias de sus líderes por Europa.
Sin embargo, existen
rasgos diferenciadores, los cuales consisten en la evolución del idioma español
en el continente americano.
«En cuanto a la
pronunciación, el seseo, general en América, el yeísmo y el debilitamiento de
consonantes finales e intervocálicas como la /-d/, son rasgos llevados por los
españoles, al igual que otras diferencias de construcción morfológica, como el
uso de las preposiciones o el arcaísmo vos. En definitiva, no son rasgos
diferenciales producidos en suelo americano, sino posibilidades de evolución
enmarcadas en el cambio lingüístico general de la lengua española. América,
como cualquier otra zona de España, tiene usos lingüísticos que no están en la
gramática ni son aceptados por la Academia, pero en los que de modo alguno
puede verse el germen de una distinción preocupante.»
Con respecto al léxico,
es hasta en el siglo XIX que comienzan a aparecer los primeros diccionarios con
un criterio más independiente, con el fin de dar a conocer las singularidades
de los respectivos países.
Poder económico y político
La llegada de las ideas y
referentes culturales de Europa da paso a la fundación de importantes ciudades
en el nuevo mundo.
En ese sentido, se
comienza con la toma de decisiones administrativas y jurídicas por parte de la
Corona española sobre el nuevo territorio.
Sin embargo, la población
criolla (hijos de españoles nacidos en América), ocupa un lugar importante
durante las primeras décadas del proceso de asentamiento de la población. Por
lo que, ejercen su influencia desde los poderosos centros virreinales.
Lo que genera un
conflicto de intereses entre los españoles y las demás culturas de la región
colonizada.
«En estas circunstancias, se van polarizando los
intereses de los participantes en la gesta americana y pronto se definen dos
tendencias: la expansión de la lengua del conquistador y el uso de las lenguas
indígenas.»
Con el paso de los años
inicia un declive de la Corono española, por lo que los criollos aprovechan las
circunstancias y comienzan los primeros pasos de la independencia de los
territorios americanos de España.
Bibliografía
Colón, Fernando. Diarios
de Colón
Bravo. G, Eva. La
Construcción Lingüística de la Identidad Americana. Recuperado de https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-93032010000100003
Bravo. G, Eva. Política
lingüística en América (siglos xvi y xvii). Recuperado de https://evabravogarcia.com/politica-linguistica-en-america-siglos-xvi-y-xvii/
Comentarios
Publicar un comentario